Me desperté pensando en todo lo que hemos compartido, los momentos en que nos apoyamos el uno al otro sin esperar nada a cambio, tan sólo demostrarnos amor.
Recuerdo como si fuera ayer el primer día en que empezamos a hablar, que ni si quiera esperaba que fueses a fijarte en mí en octubre de 2009, hasta que después de pasar todo el día juntos, nos decidimos. A partir de ese momento me costó olvidar tu mirada, y tu sonrisa. El tiempo que estuvimos alejados e incomunicados, y luego a los tres años volvimos a reencontrarnos, supe verdaderamente que cuando dos personas se unen por segunda vez no es coincidencia. Fundirnos en un beso eterno, o quizá casi infinito, y a partir de ahí querernos cómo si no hubiese nadie más, y entregarnos el uno al otro en cuerpo y alma, y confesarnos nuestros secretos...ha marcado una bonita etapa en mi vida. Hemos vivido tantas alegrías como decepciones, pero a pesar de lo malo, seguimos aquí, más fuertes que nunca y luchando día a día por esta relación para que se mantenga lo más unida posible. No somos perfectos, pero juntos lo somos; siendo sólo uno cuando en un abrazo, nuestros cuerpos repiten el Big Bang, se funden en uno.
En estos veinte meses me has hecho muy feliz, y has estado a mi lado haciéndome ser yo misma y mostrándome tal y como soy, aunque hayan cosas que te han decepcionado, pero debajo de esta piel, todo lo que podrás encontrar es sinceridad y amor.
Quiero que sepas que aunque mucha gente no crea en el amor ni en las relaciones duraderas, es porque porque no tienen ni idea de querer y de perdonar cuando la otra persona se lo merece y por eso yo todo lo que siento por ti es tan real como la vida. Jamás había querido tanto a nadie, ni me había entregado a nadie como a ti, ni he hecho las cosas que he hecho por ti. Tú me vuelves loca, y me tienes borracha de amor.
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