lunes, 13 de enero de 2014

Hash anha atihak yera save?


Cansados después de una noche de lujuria, me despierto sobre tu pecho y noto que me observas; esa sensación que sabes que están mirándote fijamente y que no atreves a girar la mirada por lo que pueda pasar o por lo que puedas encontrarte. Acaricio tu suave y delicado pecho haciendo círculos con mi dedo índice, toco tu abdomen de la misma manera, y te beso.
Es difícil explicar qué sientes cuando estás en esa situación, sólo tú sabes lo que pasa en tu corazón pero no hay palabras que puedan explicarlo a la perfección. Me coges de la cara para dirigir mi mirada hacia la tuya, me das un beso y seguidamente un dulce 'te quiero'. Mi corazón lentamente va acelerándose de tal manera que creo que sale por mi esófago, pero entonces vuelves a acostarme en tu pecho y me relajo poco a poco.
Aprendí que el amor no se basa en besarse, en decir 'te quiero' y en tener sexo, el amor es mucho más que eso; el amor es confianza, compenetración...en realidad es simple pero difícil de ponerlo en práctica.
Cansados después de una larga noche y una mañana perfecta ya es hora de alejarme de ti, con una mala sensación rondando por mi estómago; y te pregunto... ¿te veré otra vez?. Me miras, me sonríes y me respondes: te veré otra vez.


                                                           ~hash anha atihak yera save?~

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